La semilla y la maceta

Nací semilla con suerte, hundida en tierra fértil. En la húmeda oscuridad desperté de mi encierro y hurgué en las entrañas de quien me dio cobijo un día. La noche que aprendí a echar raíces me di cuenta de que estaba en una maceta y el barro de las paredes me moldeaba a su antojo, haciendo de mí lo que no era, presa y protegida, hermosa pero no libre, adornando la vida de quien…

La oveja que no quería ser contada

  A la oveja blanca no le gustaba que la contaran de noche, en la mente de los insomnes. La hacían saltar vallas, dando vueltas sobre la cabeza de los preocupados, una y otra vez, hasta cifras que nunca se acaban. Odiaba ser un número porque a la oveja blanca, le encantaba la poesía, era más de letras. Se cansaba mucho pasando la noche en vela para que otros pudieran dormir, así que de día, la oveja blanca no podía jugar, ni…

La patada en el culo

    Un día me despertaron de golpe y me di un susto de muerte. Del sobresalto caí de la cama y fui a dar con todos mis proyectos, sueños e ilusiones, contra el frío y duro suelo. De una patada en el culo la vida me despertó y como si hubiera hecho algo malo, me expulsó de la zona de confort, donde tan a gusto había vivido hasta entonces.   Desorientada y aturdida, no…

La muerte de Nadie

    Nadie nació sin llorar, un día cualquiera. Le parieron sin ganas y le obligaron a vivir. La vida lo atrapó, cogiéndolo de un puñado y sin pedirle permiso, y lo convirtió en el dado de una partida de parchís. El día que murió Nadie era un día cualquiera. Ni era triste, ni era alegre, su anodina vida le abandonó, obligándole a morir de la misma forma que  la vida le…

Muñeca de Porcelana

  Esta es la historia de una muñeca de porcelana que tiene un mensaje de voz grabado en sus tripas y repite de manera opaca. Habla, pero nunca dice nada. Vive en un infinito cercado en cristal, puede ver por la ventana, sabe que nada se acaba en la línea de sus pies, pero no puede traspasarla.   La muñeca de porcelana es sin ser, existe en los juegos de otros. Teme…

La mosca que vivió en un arcoíris

  Había una vez una mosca que nació libre, alborotadora y aventurera, como todas las moscas del mundo. Consciente de que su vida sería breve, apenas veinticuatro horas de aleteo despreocupado, decidió buscar un lugar bonito en el que  poder vivir. Primero pensó que estaría bien poder husmear allí donde le apeteciera, jugar divertida a hacer cosquillas a los humanos, o tal vez, por qué no, dejarse mecer por el viento hasta sucumbir a los aromas más suculentos para su olfato. Pero…

La mujer sin sombra

    Nació una noche de luna llena, a escondidas del reflejo plateado que rozaba las aguas. Lo hizo en silencio, para que su llanto no rompiera la quietud de la noche ni perturbara el descanso de los pájaros. Siempre fue distinta y saber que lo era alimentó su hambriento espíritu de soledad.   Los niños le tenían miedo porque era la niña sin sombra. El sol se…

La carta que nunca escribí

La carta que nunca escribí quiso ser un poema escrito de noche, pero al nacer el día, sintió ridículo de sus versos que obscenos se habían desnudado para ti, sin pudor alguno, la noche anterior. La carta que nunca escribí dejó hueco el buzón de tu casa. Al abrirlo, el vacío de la ausencia te dio frío y extrañaste mi letra en un sobre y mi pensamiento en un papel. Pero como si se tratara de algo contagioso, también tú teléfono quedó…

Había una vez…

Había una vez un jardín sin flores en una cárcel sin barrotes, una boca con cremallera y muchas moscas con alas de mariposa. Había una vez un lugar donde las ilusiones eran barcos a la deriva que no tuvieron más remedio que aprender a ser submarinos, sobreviviendo bajo el agua para no zozobrar. Había una vez un libro con letras escritas en papel mojado y un tenor…