A volar no aprende cualquiera

A volar no aprende cualquiera. Hace falta mucho valor para desafiar las leyes de la prudencia. Aletea las pestañas y despeina al viento, utiliza las nubes para surfear el cielo y no pierdas detalle del paisaje. Desde arriba los problemas son diminutos. A volar no aprende cualquiera. Hay quien tiene vértigo a los vaivenes de la vida. Otros llevan zapatos de plomo que compraron sin saber el precio. Y si en algún momento tienes que hacer un aterrizaje forzoso, improvisa. Al fin y…

Si alguien lo intenta

Cuando alguien intente hundirte, recuérdale que eres un submarino. Cuando alguien intente cortarte las alas, dile que eres tú quien dibuja la línea del horizonte cada mañana. Cuando intente arrastrarte al fango, recuérdale que sabes flotar si es necesario hasta en una ciénaga. Cuando intente destruirte, hazle saber que seguir brillando es tu forma de hacer la guerra. Cuando intente apagar tu luz, no olvides que la luz no tiene sombra y que tu sonrisa es su criptonita.