Las personas fuertes

Las personas fuertes están hechas de cicatrices, que a menudo cuentan historias difíciles. Las personas fuertes lloran y mucho, porque saben que el dolor hay que sacarlo fuera. Las personas fuertes no son de roca, más bien son de arcilla. Saben que para aguantar la presión sin romperse, es imprescindible que la fuerza les moldee. Las personas fuertes cambian de piel constantemente y así aprenden a dejar atrás lo que les hizo daño. Las…