No tengas miedo

  No te escondas, sé que estás ahí, como un niño pequeño detrás de las cortinas asomando la punta de sus zapatos. Puedo sentirte. Hasta mis oídos llega el galope de tu corazón trotando desbocado. Hay silencios que son altavoces. Lo sé, tienes miedo. Pero es hora de salir, de aguantar la respiración el tiempo suficiente hasta que respirar te queme como a un recién parido. Sé que hace tiempo te escondiste y que metiste…