La semilla y la maceta

Nací semilla con suerte, hundida en tierra fértil. En la húmeda oscuridad desperté de mi encierro y hurgué en las entrañas de quien me dio cobijo un día. La noche que aprendí a echar raíces me di cuenta de que estaba en una maceta y el barro de las paredes me moldeaba a su antojo, haciendo de mí lo que no era, presa y protegida, hermosa pero no libre, adornando la vida de quien…