Me perdí

 Me perdí siguiendo el camino. Autopistas de peaje para caminantes perdidos. Ir y venir, tal vez volver, tres verbos en una pareja de dos, un triángulo lingüístico incompatible. Si te vas no vuelvas, me dijiste un día, y entonces comprendí que contigo, la vida no tiene retorno.   No me sirvió de nada sobrevolar tu pista de aterrizaje. No había luces para mí, ni siquiera las de emergencia. Y me alejé entonces, lentamente, dibujando ochos con los andares de mis caderas, clavando…