Las ilusiones

Imagen autor desconocido que he obtenido de la web www.albertomasa.blogspot.com.es

 

En mi memoria he guardado durante años un recuerdo infantil que hoy he rescatado. El de una anciana tejiendo una larga bufanda con lanas de colores. Al preguntarle qué estaba haciendo, la anciana me explicó que estaba tejiendo ilusiones. Cuando se le terminaba la madeja de un color, ataba el extremo del final de una ilusión,  al extremo del inicio de otra, de otro color distinto. Así, por frío que viniera el invierno, nunca dejaba de tejer interminables, coloridos y cálidos anhelos…

 

Yo, sin embargo, siempre he pensado que las ilusiones están hechas de agua caliente, si las concibo en invierno, y de agua fresca, si sueño con ellas en verano. Pero todas mis ilusiones siempre han sido líquidas. A veces me he llenado de ellas gota a gota, con paciencia infinita, con trabajo y dedicación, con mimo de artista, y otras veces sin embargo, me han sobrevenido sin esperarlas, como un grifo abierto de noche, fluyendo sin control, como un regalo de la vida. Pero a todas las he recibido con ansia primeriza, porque las ilusiones son siempre de estreno, aunque antes que yo, otros hayan tenido las mismas.  Son juguetes recién sacados de sus cajas, libros con olor a papel recién impreso, naranjas recién peladas… Las ilusiones son un parque de atracciones, son diversión y vértigo, un pellizco en el estómago, una agradable sensación de libertad, un disfraz de superhéroe…

 

Muchas veces mis ilusiones se derramaron, y por más que lo intenté, me resultó imposible atraparlas con mis manos, se escurrieron entre mis dedos sin poder evitarlo. Tal vez porque no me pertenecían y porque al ser líquidas, tan solo fingieron tomar la forma de mis sueños, pero no eran míos sino de la vida, que escribe planes secretos en diarios ocultos.

 

Otras veces fui yo quien las derramó un poco, para no colmarme en exceso. Dejar espacio para otras nuevas y evitar así que el agua de algunas viejas ilusiones se estancara en mi interior, tornándose turbia y maloliente. Porque las ilusiones son gratis y en tiempos de crisis es difícil no dejarse llevar por ellas. No hay estanque, por bello que sea, que no esconda una ciénaga en el fondo.

 

Últimamente, acordándome de aquella anciana que tejía su infinita bufanda de ilusiones, pensando también en mis ilusiones líquidas, me he preguntado muchas veces si es posible morir ahogado en ilusiones. Al fin y al cabo, demasiadas vueltas de bufanda alrededor del cuello y demasiada agua, pueden impedirte respirar. Pero lo cierto es que ningún titular de la prensa ha prestado atención a ello. Nadie ha sido noticia por morir ahogado en sus propias ilusiones, nunca se ha conocido semejante historia, lo cual no quiere decir que no haya ocurrido.

Sea como fuere, las ilusiones deberían existir con una leyenda que advirtiera del peligro que conllevan si caducan y se tornan frustraciones, porque son perecederas y tienen fecha de consumo preferente, o si se acumulan en exceso y te llegan hasta el cuello. Tal vez tan  solo, deberían enseñarnos desde niños  a nadar entre ilusiones y a no subestimar nunca a las aguas mansas, porque pueden ser las más traicioneras.

16 respuestas a “Las ilusiones”

  1. Liliana dice:

    Me gusta cómo miras la vida…

  2. Carmen dice:

    Casualidades de la vida ayer tuve un día de esos grises y pensé que en estos momentos no tenía ni fuerzas para tener ilusiones.

    Agradezco como ni te imaginas este relato. Gracias Paz, como siempre un placer leerte. Lo sé, me repito, pero me da igual.

  3. Álvaro Alonso dice:

    El don del poeta en tu prosa. Gracias.

  4. Pilar Perez dice:

    Me ha encantado, la vida sin ilusiones ¿que es? aburrida, monótona, tal vez nunca se cumplan , pero cuando se cumplen es lo que mas feliz te puede hacer, no es necesario que sean grandes cosas, que se tornen en frustraciones como dices, pequeñas cosas que te hacen vivir con la esperanza que puede ser que algún día vivas el momento esperado, y hablando de ilusiones…. La muerte del 9 ya es un éxito.

  5. Carlos Manuel dice:

    Una preciosa forma de ver la vida.
    Claro que puede uno ahogarse en las ilusiones, ¿Acaso los poetas no nos ahogamos un poco en ellas? ¿De dónde sino puede venir tal inspiración la cual usamos para salir a flote de esa ilusión que nos ahoga? Nos ahogamos con las ilusiones, con los desamores, con las alegrías… Todo es como una montaña rusa en un parque de atracciones como es la vida, solo nos queda elegir bien al compañero de viaje.

  6. isidre dice:

    Es imprescindible tener ilusiones para seguir, aunque no es menos cierto que a veces tenerlas se puede hacer complicado.
    Buenísimo relato, como de costumbre.

  7. Fernando Marchuet Peréz dice:

    Ah !, las ilusiones, son como los sueños, cualquier cosa es posible e ilusionable, sencillas o complejas todas son hijas de la necesidad, a veces innecesarias otras imprescindibles. Las mias son tan simples que no se cumplen, bueno, algunas si, pero prefiero que no me agobien, tener demasiadas puede conllevar decepciones y no es ese el fin, como decía el poeta “Ayer soñé, bendita ilusión”

  8. Maria Jose dice:

    Excelente Paz cada día te superas más La ilusión es a veces lo que nos sostene en esta vida y algunas de ellas se hacen realidad.Un beso enorme guapa.

  9. Ana Maria dice:

    De ilusiones vivimos y no hay que perderlas que ya bastante dura es la realidad.Lo único que no nos pueden recortar es la ilusión.Es el rastro más evidente que deja la infancia ya que las ilusiones nos acompañan desde que nacemos hasta que morimos y aún así,nos vamos de esta vida con la ILUSIÓN de ir a otra mejor..¡Genial como siempre,Pluma Mágica!. 😉

  10. Karmina dice:

    Cieto , las ilusiones nos han de dar ” fuerza ” empuje , tenacidad bien entendida ….para conseguirlas , pero siempre tocando con la realidad y cuando las anteriores se hacen inalcanzables, pasar página para dar lugar a Nuevas.
    Me ha encantado y plenamente de acuerdo Paz.
    Besos

  11. AnaMR. dice:

    Me encanta, leerte, me gusta tener ilusiones, porque si tal como está la vida no las tienes, ya me contaras…, es bueno tener como mínimo siempre una y otra de reserva, si se esfuma la presente, ahí está la otra esperando y es que mis ilusiones son de aire y se me escapan…

  12. jose' antonio dice:

    Estupendo, pero no pude contenerme y exclame, casi grite. Maravillosa !

  13. que bonitas palabras y cuanta razon llevan,quizas ponemos demasiadas ganas a nuestras ilusiones,la mayoria de ellas se quedan sin cumplir,entonces puede que la vida se nos resquebraje ,y es cuando nos damos cuenta de que no somos mas que eso,ilusiones.

  14. Alejandra Mera dice:

    me gusto¡, hay quienes vivimos nadando, cuando decidimos ir a la orilla, es solo para percatarnos que en el pasto verde aun sigue la vida¡¡¡ muy lindo que escribes¡

  15. Mayte dice:

    Una ilusión que se palpa: leer tu blog
    Y con la certeza de que nunca se convertirá en frustración…

  16. Rosa M Piccolotto dice:

    Hermoso Paz !… Que sería de nosotros de no existir las ilusiones. Nadie como tu para decirlo. Lo cierto es que para salir a la superficie… hay que tocar fondo. Creo que allí descubrimos donde nace la ilusión .

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