Las ilusiones

  En mi memoria he guardado durante años un recuerdo infantil que hoy he rescatado. El de una anciana tejiendo una larga bufanda con lanas de colores. Al preguntarle qué estaba haciendo, la anciana me explicó que estaba tejiendo ilusiones. Cuando se le terminaba la madeja de un color, ataba el extremo del final de una ilusión,  al extremo del inicio de otra, de otro color distinto. Así, por frío que viniera el invierno, nunca dejaba de tejer interminables, coloridos y cálidos…