Hormigas

Escultura de María Gómez Rodrigo www.maria-gomez.es

 Escultura de María Gómez Rodrigo

El día que vine al mundo alguien me dijo que yo era una hormiga, una hormiga fuerte pero pequeña, tal vez insignificante, cuyo destino era el trabajo duro y constante en beneficio de la comunidad. Tuve una infancia feliz siendo una hormiga niña. Aprendí el oficio de mirar hacia delante y no cuestionar mi destino, al tiempo que mis padres eran el ejemplo perfecto de una buena hormiga trabajadora. Durante los tórridos veranos cargábamos con la comida, un día tras otro, para que en el frío invierno no nos azotara el hambre. Jamás cuestioné abandonar la hilera de mis hermanas hormigas y encontré en el estómago lleno y la calidez de mi hormiguero, la recompensa al trabajo bien hecho.

Mi vida era perfecta, creía yo, y nunca cuestioné que sería feliz siendo una hormiga en un mundo de hormigas.

Pero un día, sin que nada pudiéramos hacer por evitarlo, la suela de un zapato aplastó nuestro hormiguero. Decir que reinó el caos sería quedarse corto. Algunas hermanas hormigas quedaron atrapadas en el hormiguero, con la comida justa y poco aire, para terminar muriendo ahogadas. Otras quedamos fuera, a la intemperie, asustadas y desorientadas, corriendo de aquí para allá, con mucho aire pero sin un lugar en el que resguardarnos.

Fue entonces cuando el mismo pie que destrozó nuestra casa empezó a pisarnos, enfurecido, por el mero placer de destruirnos, restregando nuestros pequeños cuerpos por la arena, en un genocidio de hormigas sin precedentes. ¡Resulta tan sencillo aplastar a una hormiga! ¡Resulta tan cobarde!

Nadie me dijo nunca que esto podía pasar. Las cosas no debían funcionar así. Hasta ese momento, yo era una hormiga cuya labor era el trabajo bien hecho y cuya recompensa debería haber sido una vida tranquila y sin desasosiegos. Eso nos contaron en la escuela cuando hablaban de la libertina cigarra y su triste destino.

Ahora sé que nos mintieron, que no es fácil ser una hormiga en un mundo de arañas, que el trabajo bien hecho no es garantía de nada porque siempre puede haber un zapato que quiera aplastarte, que vivir bajo tierra te protege pero también te impide ver el sol, sus amaneceres y atardeceres, incluso gozar de la lluvia de la que tanto nos previnieron. ¿Tal vez temían que saliéramos del agujero?

Cuando yo nací, me dijeron que era una hormiga, una más de muchos miles, incluso millones, pero la suela del zapato que intentó destruirme y no lo consiguió, dejándome a la intemperie, asustada y desorientada, también me enseñó que tal vez siga siendo una hormiga, es posible, porque hay cosas que no puedo cambiar, pero una hormiga que salió del hormiguero, que tiene alma de cigarra, rabia de avispa y anhelos de mariposa. He mutado y no estoy sola porque somos muchas. Una especie nueva a la que no volverán a pisar nunca más. Una nueva generación de hormigas.

41 respuestas a “Hormigas”

  1. Loli dice:

    Encantada de leerte, con tus alegorias y ese describir tan bién la vida… menuda hormiga!!
    Un beso.

  2. Liliana dice:

    Yo también soy una hormiga avispa con anhelos de mariposa . Me encantó especialmente

  3. Pilar Perez Martín dice:

    Menudo texto amiga…. con razón necesitabas tiempo de procesarlo, es perfecto, no tengo otra palabra para definirlo, PERFECTO, una gran verdad genialmente explicada .

    Un besazo

  4. camarbel dice:

    Vivan los cuentos (chinos o no) 😉 http://www.youtube.com/watch?v=tYd1Nh0NvOE

  5. naufrago dice:

    Otra vez y van…… Consigues hacernos pensar y recapacitar.
    Lo que tengo claro, es que tú no eres una hormiga más.
    Perfecta comunión entre pintura y escritura.

  6. Ana Genovés dice:

    El fallo de los papis-hormigas es no avisar que puede chafarte el hormiguero. Pero, quizás gracias a ello, las hormigas mutan en lo que sea necesario y se convierte en supervivientes.

    Un cuento-metáfora de la vida muy lindo, aunque encierre tristeza y desencanto entre sus líneas. Gracias, por compartir.

    Un abrazo, Ann@

    Por si os apetece leer mi última publi
    http://annagenoves2012.blogspot.com.es/2012/09/levantaos-muertos.html

  7. Fernando dice:

    Me gusta hormiga, espero que resurjas más fuerte. Besos

  8. Kathia dice:

    Mutando, con alma de cigarra, asi es el día a día…
    Me gusta mucho este texto, gracias Paz.

  9. Fernando Marchuet Pérez dice:

    Nadie sabe ni sabía lo que va iba a pasar, bueno, Rappel y la Bruja Lola si, pero no lo quieren decir, ¡¡ Malditos videntes !!, las hormigas aprenden sobre la marcha, cambian de sitio el hormiguero si lo destruyen, o cambian de reina, y una especie, las hormigas guerreras (marabunta) hacen valer valer aquello de, la unión hace la fuerza, y atacan a sus presas o enemigos acabando con ellos.

  10. Blanca Miosi dice:

    Me ha encantado, Yo también estoy mutando, salí de mi agujero para buscar la luz del sol.

    Un abrazo,
    Blanca Miosi

  11. Ángeles dice:

    ¡No pasarán! Digo… ¡Pisarán!
    😉

  12. Carmen dice:

    Nos cuentas un cuento donde los sentimientos reflejados son una fiel realidad de esta maltrecha sociedad. Soy una hormiga engañada pero no sumisa, eso nunca. Me ha encantado

  13. Santiago dice:

    Yo soy como la hormiga atómica… ya me he comprado el casco y la capa 😉

  14. Karmina dice:

    Me ha encantado . Lo triste es que siguen habiendo quienes se dedican a ” aplastar ” nuestros hormigueros. Coincido con Carmen a ” medias ” no me siento engañada – si defraudada – por que ya lo veía venir….
    seguiré hormiga pero para nada sumisa, siempre adelante e intentando estar preparada para las ” mutaciones ” que puedan llegar.
    Genial Paz. Besos.

  15. jose ignacio dice:

    Eres Genial , no puedo decir nada mas

  16. Pedro dice:

    Fantástica entrada, Paz. Me ha gustado mucho. Besos,
    P.

  17. GENI dice:

    mi excelente escritora….conocedora del alma y de sus anhelos más profundos…decirte que me has conmovido con esta especie de cuento fábula en que la moraleja esta muy acertada a nuestros días… la aceptación de una hormiga (quizá nada entre la nada en un mundo difícil) donde se pisan los derechos…se impone la violencia…el no derecho a la vida… deber al trabajo…y ese conjunto de valores..que tanto y tanto les costó a nuestros antepasados inculcarnos…por el mero hecho de ser aplastados(pisoteados) por una clase política sin escrúpulos….hay que volver a rehacerse….!! besos PAZ

  18. Reyes dice:

    A ese odioso zapato le he puesto cara…. a la hormiga ” incansable ” nombre, enhorabuena de nuevo Paz

  19. Pedro dice:

    Me encantan las hormigas porque son ahorradoras, y yo conozco a mas de una cigarra que le han llegado los madres mias

  20. CARMEN DVG dice:

    Que bien reflejas la realidad actual,seremos hormigas pero procuremos que nadie nos pise…me ha gustado,bsss

  21. Rafa dice:

    Hermosa metáfora, Paz. Un nuevo canto a la libertad.

  22. Paz Castelló dice:

    No se debería subestimar nunca la fuerza de la voluntad, la importancia de lo pequeño, el valor en lo que uno cree, el motor de la unión, la fe en las propias convicciones.
    Gracias por participar, no sabéis lo feliz que me hacéis 🙂

  23. Abercial dice:

    Lo leo, y reeleo, para mí, MAGNÍFICO, encuentro que reflejas “la evolución del desarrollo de las personas desde que nacemos”, las distintas etapas, representado en hormigas. Buena metáfora, pues el ser humano es una hormiga en este mundo!!!. Aunque siempre hay excepciones, hay quienes se consideran por encima de los demás, y por tanto…”Hormigas Reinas”, también quienes se piensan que las cosas, les pasará a los demás o suceden en lugares muy lejanos y remotos…pero, la gran mayoría..nacemos protegidos por nuestros padres entre algodones, y conforme vamos creciendo..nos damos cuenta que vamos perdiendo nuestro nombre y apellidos, para pasar a a ser números, es decir, nos asignan: un número en la seguridad Social, un número de expediente en el Instituto que variará en la Universidad, y adquirimos una tarjeta ( que nos identifica y nos obligan a llevarla siempre encima!!) que dice que somos otro número más, y ….ya no somos Pablo, ni Maria, ni Ana…somos números en todas partes, y ahí me dí cuenta que había perdido mi identidad, y que éramos menos que una hormiga. Conforme comienzas a creer, no sólo te puede pisar alguién que sea más grande o con más poder, sino tu compañero por competencia, o tu enemigo porque no le gustas,y son hormigas como tú, pero también pueden pisarte.
    Un buen amigo me dijo: ¡” estás errada, no tengas miedo del enemigo, sino del amigo”, pues al enemigo ya lo tienes de cara y sabes que no buscará jamás tu bien, lleva cuidado con los amigos, pues ellos sí tienen acceso a tu vida y lo más importante es, que confías en ellos, les proporcionas información, y lo más importante, los quieres, así que jamás esperarás una puñalada o en este caso…un pisotón!!!. Y desde que le ecuché esa frase y le llamé exagerado, por las hormigas que me rodean, comprobé la certeza de esa hipótesis (consejo por el que hoy se lo recuerdo y le sigo dando las gracias).
    He de decir, que me ha impactado este texto, porque una vez más, cada uno puede interpretar las lecturas en función a un contexto, una educación, los factores sociales, económicos, emocionales…que le rodeen, pero se lea como se lea, es cierto, que hay que conseguir ser fuerte, huir de las pisadas, tratar de recordar las malas experiencias para aprender, pero nunca sr rencorosos para envenenarnos, y tener esperanza que mejorará la situación social que nos afecta. Todos somos susceptibles de ser pisados en algún momento, porque somos hormigas!!!!.
    No hay que olvidar que Forman colonias de un tamaño que se extiende desde unas docenas de individuos predadores que viven en pequeñas cavidades naturales, a colonias muy organizadas que pueden ocupar grandes territorios compuestas por millones de individuos. Estas grandes colonias consisten sobre todo en hembras estériles sin alas que forman castas de «obreras», «soldados» y otros grupos especializados. Las colonias de hormigas también cuentan con algunos machos fértiles y una o varias hembras fértiles llamadas «reinas». Estas colonias son descritas a veces como superorganismos, dado que las hormigas parecen actuar como una entidad única, trabajando colectivamente en apoyo de la colonia. Esto es lo que deberíamos hacer nosotros. un beso de Hormiga.

  24. Josep Capsir dice:

    Te has convertido en una hormiga mutante. Ahora en serio, je, je… Creo que con el tiempo todos seguimos siendo hormigas vulnerables a los pies de la sociedad, pero también es cierto que la experiencia nos aporta ese instinto que hace que conozcamos por donde vienen las pisadas.
    Excelente post!

  25. Adrian dice:

    Preciosa historia Paz (como tantas otras tuyas).
    Si seguimos viviendo en hormigueros nos perdemos grandes maravillas de la naturaleza y además estamos expuestos a que “grandes zapatos” nos destruyan a su antojo.
    Salir, viajar, volar, soñar, conocer… todo esto nos hace fuertes y sobre todo libres.

  26. vane dice:

    Una hormiga fuerte, valiente…
    siempre!

  27. De rabiosa actualidad tu cuento. Un retrato de esta España con cinco millones de parados que no comprenden cómo ha podido suceder.
    Un abrazo.

  28. Solo los que saben vivir intensamente, buscan la vida, como tú, en todas partes.
    Tu nuevo seguidor.
    Spaghetti.

  29. VICTOR JOSE dice:

    eres como siempre fantastica. me cuesta mucho comentar el texto porque ya te lo han dicho casi todo,pero puedo añadir algo en lo que me he sentido identificado mientras leia; considero que uno se hace mas fuerte cuando la vida te trata mal y te vas superando dia a dia . en tu niñez, tienes la adorable inocencia que con el paso de los años se convierte en picardia. Cuando te he leido he pensado para mis adentros, si soy mucho mas fuerte, pero ¿ a que precio?. essas mutaciones positivas siempre son buenas pero por desgracia vienen acompañadas de un doloroso pasado. en fin PAZ, precioso como todo lo que escribes.

  30. maxi de la peña dice:

    Estremecedor, con dosis de terror. Fantástico.

  31. fina dice:

    Me encanta Paz, gracias una vez mas!!!

  32. Antonio dice:

    Que maravilla y que privlegio es visitar siempre “tu casa” no solo tan bien amueblada si no con ese “Feng Shui ” que hace que nos encontremos tan confortablemente en ella disfrutando de tus pensamientos que tan generosamente compartes.

  33. maria avila gendis dice:

    Oh,Paz logras hacer con tus relatos que nos cuestionemos y que reflexionemos sobre la vida.Me encantan tus comparaciones y haces de lo desagradable ,arte .felicidades y continua.

  34. Saludos, Paz. ¡Qué fantástica nueva generación de hormigas! Con su pequeño cuerpo son capaces de levantar muchas veces su propio peso. Así conseguirán hacerse grandes, en todos los sentidos

  35. Adriana Sotelo dice:

    Me encanta ser hormiga, me gusta hacer las pequeñas cosas que para otras personas son insignificantes… pero son tan importantes para sobrevivir, no tienes que ser una mariposa con grandes colores y poder volar para ser importante…… si podemos ser mejor siempre debemos intentarlo, sin perder su esencia de hormiga.

  36. Miguel dice:

    excelente, me encantó.

  37. trini dice:

    Paz, me transmites una gran paz al leerte.

    Felicidades !!

    Trini ( seudónimo Gloria)

  38. marian sánchez dice:

    (Y) 😉

  39. hola ,bendiciones mil para ti,te cuento que anoche estando en mi escritorio viendo mi computadora con la luz apagada,senti que me molestaba algo en los pies ,pensé que era un mosquito,pero al prender la luz,oh sorpresa estaba rodeada completamente en alrededor de mi sillón ,de hormigas caminando en mis pies, me sorprendi ,y pensé que me querían decir,pues no había comida que buscar,despacio me movi y trate de no lastimarlas y brinque a mi cama a esperar se fueran,es mas les hable invitándolas a salir ,mas no se retiraban,decidi ir a otra parte de la casa,al comedor,y no lo vas a creer,cambiaron su desfile siguiéndome,como a los 20 minutos como si alguna dio una orden de retirada se fueron,me quede impactada.lo curioso de esto es que desde niña me pasaba hoooooras viendo su comportamiento,en pocas palabras las admiro.

  40. Mamen dice:

    Gracias, hemana hormiga!

  41. Sigfrido Sastre Martín dice:

    Como siempre Paz muy metafórico y bonito
    Siento haber sido esa suela de zapato alguna vez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *