Rescátame

Rescátame, inyéctame millones de esperanza para alimentar la idea de que, tal vez,   me vuelvas a querer. Remontemos esta crisis. Rescátame, aunque te deba la vida por ello. Déjame ser el banco de tus sentimientos, déjame morir ahogado por tus intereses si es preciso, pero aún así, rescátame. Quiero arriesgar todo  el corazón, invertirlo en ti, ahora que eres libre y vuelves a cotizar en bolsa, ya no me da miedo la prima de riesgo, porque quien no arriesga nunca gana…

Desayuno

Siempre supe que desayunar contigo sería un error, pero me quedé con hambre tras la cena  de la noche anterior a nuestro primer desayuno juntos. Decidí quedarme y compartir sábanas para despertar en tu casa, pero sintiéndome como en una cafetería, una más de tu clientela a la que servir un café matutino. Yo había imaginado un despertar a lo Autrey Hepburn en “Desayuno con Diamantes” y terminé por ser la mantequilla de la tostada que cae al suelo por el lado…