Ídolos con pies de barro

Fotografía de Chema Madoz http://www.chemamadoz.com/ Era grande y poderoso, de mirada firme al horizonte, era imponente, casi reverencial, de una grandeza disimulada con el oficio del mejor de los actores,  una grandeza que resultó ser una mentira, interpretada como verdad. Yo  lo supe al poco tiempo, porque la función siempre llega a su fin, más tarde o más temprano termina por llover y el agua, deshizo sus pies de barro ante mis ojos, convirtiendo al ídolo en marioneta, en un Goliat derrotado.…