Peldaño a peldaño

Con algunas de mis ilusiones me ocurre lo mismo que con las galletas que mojo en el café con leche, cuando estoy a punto de llevármelas a la boca, se me rompen, se caen y me salpican, dejándome con la boca abierta y con cara de idiota. Y es que últimamente tengo la sensación de que es posible tocar el cielo, rozarlo con la punta de los dedos y sin embargo hacerlo sin despegar los pies del mismo infierno. Cielo e infierno…

Como un libro abierto

Libro - La muerte del 9

Lo nuestro es como un libro abierto, lleno de historias por descubrir donde perderse en los callejones en los que se trafica con mensajes para descifrar entre líneas. A veces me gusta leernos de día, descubrirnos en relatos costumbristas de historias cotidianas, tomando un café humeante, disfrutándote sin sobresaltos ni finales trágicos. Otras veces me gusta más leernos de noche, con la habitación a oscuras y sólo la luz de una lámpara detrás del sillón orejero. Entonces es cuando leo historias perversas,…