Adicta

Soy adicta a ti, adicta como el respirar. Es tan cierto lo que te digo, como que muero un poco a cada minuto que vivo y que, a pesar de estar muriendo, quiero seguir viviendo cada minuto contigo. Soy adicta al miedo a perderte, con tanta intensidad que hasta el miedo me teme. En un ir y venir por escapar o poseerte, pierdo el presente y me convierto en una imagen fija, sin movimiento, un fotograma de mi propia existencia. Soy adicta…

Humanos, esos seres extraterrestres

Humanos. Somos todos iguales, viajando en un mismo barco. Cicatrices, latigazos, tatuajes de desamor y borrones en hojas en blanco. A veces hasta reímos, cuando no estamos llorando. A veces hasta cantamos, cuando no desafinamos. Humanos. Somos lo que quisimos ser, sin pasar de lo que nos dejaron. Un farol en el póquer,  una bancarrota, una OPA hostil y hasta un préstamo hipotecario. A veces somos libres,  cuando no somos esclavos. A veces hasta felices, cuando no desgraciados. Humanos. Somos depredadores, caníbales…

Bares, qué lugares.

Bares preñados de soledades con aromas de multitudes. Ecuaciones de tercer grado, despejando la equis. Un cero a la izquierda. Con suerte, uno más uno esta noche serán dos. Bares de estudias o trabajas o de, tal vez, te indignas en la plaza mayor. Estribillos desgastados que desafinan al pronunciarse. Música sorda en clave de sol. Bares con luces de neón y zapatos de tacón. A la tenue luz de la soledad interior que te desnuda como un microscopio. Templos de sabiduría…

La lluvia

Es junio y llueve a mares, o a ríos, o a cascadas. Llueve con ganas de derramarse, incluso con rabia de pedrisco. La lluvia es avariciosa, colecciona millones de gotas de agua, todas iguales, todas diferentes. La lluvia joven va al colegio y dibuja arcoiris en el cielo y la vieja se convierte en chirimiri para no molestar. Los domingos va al cine para que canten bajo sus gotas y se recoge temprano para dormir en nubes de algodón. Cuando una gota…

Una nueva vida

El día que se escribió este texto (3 de junio) ya habían muerto 27 mujeres, asesinadas por sus parejas en el año 2011, las últimas 3 en tan sólo 48 horas. Cansada de ser como una roca muriendo lentamente por efecto de la erosión, me levanté aquel día queriendo ser arena para escapar de entre tus dedos. Volver a ser parida en algún aeropuerto de cualquier lugar del mundo, cualquiera menos tu casa. Dar esa primera bocanada de aire que te abrasa…