A veces sí, a veces no.

En un intento por encontrarme, me busco en el hueco de mí misma y me doy cuenta de que a veces soy como un árbol, fuerte, rígido y con la corteza áspera, bien sujeto al suelo, pero susceptible de que me parta un rayo. Sin embargo,  otras veces soy más bien como un junco, capaz de doblarme sin romperme, por muy fuerte que sople el viento, esa soy yo.

No es que sea dos en una, es que a veces soy hasta tres o cuatro, según me mire desde dentro o desde fuera, según si luce el sol o está nublado. Por eso, a veces me siento como el negativo de una fotografía, viendo claro lo que está oscuro u oscuro lo que está claro y otras veces, soy más bien un puñado de píxeles de una imagen digital, coloridos pero turbios, a los que es mejor mirar con cierta distancia y en conjunto, para que tengan sentido.

Cuando me gusto, cuando me siento feliz conmigo misma, soy más bien como la nata montada, espumosa y dulce, compatible con la acidez de las fresas, con el dulce chocolate y hasta  con el amargo café  sin embargo, los días que no me encuentro, que lucho conmigo misma, soy más bien como la  leche desnatada sin lactosa, un fluido blanco que no engorda, ni da alergia, pero que tampoco produce placer.

Y siendo así,  aprendo a vivir con mi ying y con mi yang, jugando a ser a veces el peón de la partida y otras veces la reina y disfruto de ser el silencio de la música por cuando soy la directora de la orquesta. Exploro mi lado masculino, que no duda en seducir a la mujer fatal que llevo dentro y me dejo querer por mí misma y por la intrusa que a veces me habita. Porque a veces soy como una central nuclear en el punto de fusión de su núcleo, todo un peligro, mientras que otras veces soy más bien como un molino de viento, ecológica e inofensiva, aunque algunos me confundan con un temeroso gigante.

Tal vez nunca llegue a ser capaz de unir con éxito todas las piezas del puzzle de mí misma, pero no me importa, de hacerlo se habría acabado el juego y con él la diversión. Sería entonces una imagen plana, sin fondo. Prefiero seguir buscando las piezas que encajen en cada momento, con la tranquilidad que me da el saber que las esquinas ya las tengo colocadas. Para completar el interior, invito a la vida a jugar conmigo, a veces, pensando con el corazón y sintiendo con las tripas y otras veces perdiendo la cabeza en algún rincón del sentido común.

22 respuestas a “A veces sí, a veces no.”

  1. Calcetín del revés dice:

    A veces me gusta mucho lo que escribes y a veces me encanta 😉

  2. vane dice:

    Pues mira..
    yo tambien voy a decir: a veces me gusta mucho lo que escribes,y a veces.. me encanta!!!
    Un beso

  3. Paz, creo que has dado en el clavo de lo que es la grandeza de toda mujer, simplemente unas se dan cuenta de ello y otras no. Yo también espero que no encajen nunca las piezas porque se perdería nuestra esencia e identidad, aunque a veces no nos entendamos ni nos comprendamos a nosotras mismas. Envidio tu “aparente facilidad” para describir tu interior.

  4. naufrago dice:

    Todos viajamos entre nuestros yos, y los yos que ven los demás.
    PERO NADIE ES CAPAZ DE DEFINIRLOS COMO TU.
    Gracias Paz

  5. Marisa dice:

    Es mejor jugar con la vida, que dejarse llevar por ella. Estoy de acuerdo contigo. Precioso tu relato. Un besito Marisa

  6. lucy dice:

    estoy con un catarro enorme en estos momentos, paz, y lo único que e da ánimos son tus palabras. Le doy toda la razón a calcetín del revés. 😉

  7. Ana dice:

    Me he sentido muy identificada con tu definición, quizá porque todos tenemos varias ‘personalidades’, nos sentimos fuertes o débiles, interesantes o aburridos dependiendo del momento. Creo que te conozco ‘un poco’ pero no habría sido capaz de definirte tan bien 🙂 Para mi lo importante es que te sientas como te sientas, siempre
    sé donde encontrarte.

  8. Toni López dice:

    Me siento especialmente identificado con este post como buen géminis que soy, por supuesto las metáforas de la fotografía me han encantado. Un abrazo.

  9. Magnus Ingaldsen dice:

    Muy bueno el post, le vendría bien leérselo a mis alumnos, que siguen creyendo que el “yo” es algo monolítico e inamovible.

  10. Ana Maria dice:

    ¡¡Genial!!A ver.¿a cual de ellas felicito?.Bueno , felicito a todas las que forman una ¡¡¡Qué magnífica mujer la protagonista del relato!.:))

  11. Emma dice:

    Paz…me veo identificada en tu relato…como buena géminis que soy tengo un yang y un ying.. y me encanta..aunque tengo que decir que sólo a veces me aterroriza…precioso Paz!!!

  12. Loli Martinez dice:

    Me gusta como expresas… y me siento identificada con lo del puzzle, nunca dejamos de aprender y de formarnos como personas, lo contrario seria triste y pobre, gracias Paz.

  13. Lola dice:

    Paz, como no verse reflejada en tu relato, cuando sabes describir tan particularmente eso que sentimos, y a veces nos confunde…Un abrazo.
    …¿Quién soy yo que conozcan?
    Solo ante ti la máscara se pierde
    desnudando mi alma cada noche.”

  14. Javier Vega dice:

    gracias, por este buen momento, mas que leer te escuchaba…

  15. Angeles dice:

    Gracias paz,por haberme definido tan bien,como si me conocieras de toda la vida.Siempre das en la diana,un saludo

  16. Paz Castelló dice:

    Me agrada comprobar cómo este texto sigue reflejándome a la perfección tiempo después de haber sido escrito. Debe ser que sigo siendo pura contradicción. 🙂

  17. Purificacion Castedo Jimenez dice:

    Tus textos tienen la habilidad de ponernos frente a un espejo y vernos reflejados en él .Como siempre me gusta mucho, me encanta y volveré a leerlo, ya que he descubierto que al hacerlo encuentro siempre algún matiz nuevo. Gracias Paz 🙂

  18. pilar perez dice:

    PUes si, Paz somos pura contradicción unos lo dicen como tú o como yo y otros callán y nos hacen que no los entendamos el día que elos tampoco se entienden, la vida es pura contradicción, pero tu lo relatas de una manera que hace que todo sea facil de entender, gracias de nuevo. TQM.

  19. Abercial dice:

    Hola ojazos!!!, todos nos sentimos identificados, por la sencilla razón que efectivamente tenemos derecho a tener buenos o malos dias!!!, aunque también hay factores externos que pueden influir en lo que sentimos, deseamos, necesitamos, buscamos…pero tampoco hay que olvidar las contradicciones inherentes que podemos experimentar al desear con el corazón y alma, algo que la razón y lógica nos niega, creo que desde luego a mí es lo que màs contradicciones me ha generado!!!.
    Quièn fuera siempre esa nata que endulza, que es deseada, que sólo al saborearla produce placer???, pero, unos días nos semtimos de una manera y otros días, de otra. Lo ideal sería ser lo más estables posibles y tener pocas contradicciones, para de esa forma tener tranquilidad y armonía. Pero a ésto, otros lo llamarían ” conformismo”, en fin….un besito

  20. Esperanza Villegas dice:

    Me identifico contigo como casi tod@s y es que la vida no es lineal gracias a Dios o a los hados. De ser así, no seríamos personas , sino robots sin sentimientos. Es bueno tener una estabilidad, pero tb. plantearse dudas, sentirse mal, bien, regular…Es bueno desear sentirse bien, tener placer y casi nunca dolor. Es muy humano tu escrito y es facílisimo empatizar con él (o contigo). Gracias y un beso.

  21. fina dice:

    Buenisimo Paz, besos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *