Contra la crisis: Risas y Sexo

Quien dijo recesión, dijo dificultad, apuro, brete, trance, depresión o vicisitud, total para decir crisis. Ella es la reina del mambo, la protagonista de todas las portadas y el tema preferido de una conversación que se precie. Es apta para todos los públicos, lo mismo la nombran los jubilados, que los chavales imberbes y recientemente se ha descubierto que hasta tiene la culpa de la muerte de Manolete. La crisis es como tener una amante cara pero al revés.  Para empezar ha conseguido cambiar los hábitos de muchos españolitos de a pie. Contaditas las cervecitas del bar no vaya a ser que la crisis se entere y se ponga celosa. Las cenitas en casa con los amigos, con lo a gusto que se está. Pero qué dices, cómo voy a cambiar de coche si éste está estupendo, aguanta al menos,  300.000 kilómetros más. Vacaciones en el Caribe para qué, con lo que se lleva el turismo rural y la de tiempo que hace que no vemos a la familia del pueblo. Y es que, las cosas están cambiando. Y yo, como me empeño en ver la parte positiva a toda crisis que se me ponga por delante, aquí me tienes, merendándome los pronósticos catastróficos. Me encanta la recesión, que no es más que  “retroceder”, “volver a la esencia”, y ahí me quedo yo, en la esencia de todas las cosas que, aunque suene cursi, es la esencia de la vida. Me vuelvo a los tiempos donde para  pasarlo bien sólo era necesario echarse unas risas en buena compañía mientras te comías unas pipas. A eso ahora le llaman “risoterapia” y sin pipas, ¡hay que joderse! Y, sobre todo, me vuelvo a los placeres de la vida que son sanos, divertidos y gratis, como el sexo. Porque cualquier momento es bueno para el placer. Porque las penas con sexo son sólo obstáculos. Porque alimenta el espíritu y templa el humor. Porque  te ahorras el gimnasio. Porque me han contado que los pasteles salen mejor si le pones los huevos calientes ¿o se refería a otra cosa? Porque es bueno para el insomnio. Porque sí. ¿Por qué no? Porque hoy es hoy…

Sexo Seguro

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5 respuestas a “Contra la crisis: Risas y Sexo”

  1. hot eggs dice:

    Querida Paz: No he podido resistirme a contestar tu comentario sobre los huevos calientes. Creo que tu instrucción en materia de repostería todavía está muy verde (vamos incipiente), no quería que me malinterpretases. En primer lugar, hay que seleccionar los mejores huevos, no nos sirve cualquiera. Para eso, lo que vale a veces es la experiencia y otras la intiución para elegirlos. Debemos fijarnos mucho: el huevo ovalado, blanco o moreno (sobre raza no hay nada escrito), y siempre con la cáscara dura. Luego hay que cascarlos, ojo, he dicho cascarlos, esto es, romper la cáscara en trozos y dejar que caiga lentamente la clara y la yema. Este proceso si no se hace con cariño, el resultado final será lamentable, tendremos un huevo roto, y no “cascado” ¡ojo con los huevos! . A continuación se vierten en el recipiente adecuado: bol, plato, cuenco, fuente… Dejaremos los huevos al aire para observarlos con meditación, con sensibilidad, con una mirada limpia, trasparente, como la clara pringosa que chorrea. Y por último el proceso más delicado, esto es, el calentamiento “oval”. Aquí, cada mastrillo o maestrilla, tiene su librillo o librilla. Si buscamos en el diccionario la palabra calentamiento nos dirá: “Acción y efecto de calentar o calentarse” Aquí está claro, calentamos a los huevos y también nos calentamos nosotras mismas. Luego procederemos a batirlos, otra vez lenta y dulcemente. Colocamos al “huevo” en el instrumental adecuado: a mano, a máquina, o incluso como hacen algunas en el termomix. Aquí la manera de disfrutar o de calentarse puede ser muy amplia y no descubriremos nunca todos los calificativos agradables que podremos encontrar “calentando un huevo”. Gracias paz por sobrevivir en esta crisis que me tiene hasta los huevos. Besos.

  2. Gerardo y Carol dice:

    El regreso al orígen siempre es el camino correcto. Nos pasamos la vida luchando para acabar dándonos cuenta de que los grandes pensadores de la humanidad de todas las épocas tenían razón:
    Solo existe el presente y debemos estrujarlo, aprovecharlo, saborearlo con amor e intensidad porque es lo único que nos vamos a llevar de aquí.
    También la filosofía popular lo recoge ampliamente:
    “Carpe diem”, “…a vivir, que son dos días”, “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, Más vale pájaro en mano que ciento volando”, etc, etc, etc.
    Pues eso. A vivir porque la crisis no va a cambiar por nuestra tristeza y ya sabéis aquello de “… lo que se teme, se atrae”.
    Saludos a todos.

  3. chispa dice:

    ¡¡¡¡¡¡CLARO QUE SI!!!!!!

  4. Ana Maria dice:

    Si nos empeñamos en recuperar lo que nos arrebataron ,acabamos perdiendo otras cosas.¡Maldita crisis, sí! pero a la vez sirve para darnos cuenta de quiénes realmente merecen la pena seguir ahí con nosotros.Todo el mundo quería subir en el Ferrari ;ahora ,sólo unos pocos son los que están dispuestos a coger el autobús conmigo.:))

  5. javier-eladio guzmán dice:

    excelente receta: risas sí & sexo también; aunque no pueden realizarse simultáneamente: nadie ríe mientras hace el amor.

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