Palabras…

Imagen extraída de la web www.vidapositiva.com

Si alguien te da su palabra, dile que las palabras se las lleva el viento. Si el viento sopla con fuerza es muy posible que desordene su contenido y como consecuencia, te dieron algo sin sentido y si tú no lo entiendes, no sirve de nada, porque nada es lo que recibiste.

Si alguien te da su palabra, dile que estamos en época de recortes. Que ahora los besos son sólo “BS” y los “te quiero mucho” se quedan en “TQM”. Que todo se compra o se vende y sólo se rebaja lo que tiene un precio y lo que vale hoy, no sirve para la próxima temporada porque habrá pasado de moda.

Si alguien te da su palabra, procura que lo haga por escrito y, a ser posible, un día que luzca el sol, porque si lo hace un día de lluvia se convertirá en papel mojado.

Si alguien te mira a los ojos y te da su palabra, devuélvele su promesa pero quédate con su mirada, que no miente, aunque no sirva como prueba ante un juez.

Si alguien te da su palabra recuérdale el valor de los silencios.

Si alguien te da su palabra explícale que ella hace esclavo a quien la pronuncia.

Si alguien te da su palabra pregúntale si es amigo de un tal Diego, que dicen que cambia los “digos” por su nombre y burla cualquier compromiso.

Pero si a pesar de todo, alguien te dio su palabra y la aceptaste, no olvides que la palabra no tiene dueño, es libre y caprichosa. No esperes que sea fiel a su contenido, una vez es pronunciada se camufla ente los elementos y fluctúa en los valores mercantiles de la vida. Palabras que llevan el ADN de quien las pronuncia y la intención de a quien van destinadas, edulcoradas para endulzar el amargo sabor de la futura decepción.

Palabras que al crecer se convierten en compromisos rotos, en el mejor de los casos, y en mentiras en el resto.

A ti, que un día me diste tu palabra cuando yo caminaba de la mano de la incertidumbre y la recibí como quien recibe una barandilla en una escalera, para sujetarme mientras bajaba los peldaños, por favor, dime dónde quieres que te la envíe, porque caí escaleras abajo mientras tú te quedaste arriba, mirando desde tu palco.

Yo sigo subiendo los peldaños que bajé a trompicones mientras remiendo el fondo del saco roto donde cayeron para poder devolvértelas todas juntas por si te vuelven a hacer falta.

No es necesario que las laves porque están sin usar, quizá estaría bien que las maquillaras un poco para que vuelvan a pasar por verdades cuando de nuevo las pronuncies.

Si en un futuro alguien te pregunta cuáles fueron las palabras que me entregaste y tienes problemas para acordarte, puedes llamarme porque yo las conservo. Aún tengo el mismo número de teléfono, ese que no has marcado en los últimos meses. Y si las mías en algún momento te ofendieron, porque las parieron la rabia, la impotencia y la soledad, te las cambio todas por sólo dos que tú no tienes en tu repertorio: Lo siento.

17 respuestas a “Palabras…”

  1. faroni dice:

    Me ha gustado mucho este articulo. Te hace reflexionar acerca de lo fácil que resultan las palabras y que pocas veces éstas van parejas con nuestros actos:
    Muchos besos y enhorabuena por tu blog.
    Me voy a mover el esqueleto.

  2. Toni López dice:

    ” Se un hombre de palabra ” , así de escueto fue uno de los muchos y sabios consejos que mi abuelo me dio a lo largo de su vida y que he procurado seguir no por no fallarle a él ni a los demás …..si no por no fallarme a mi mismo.

  3. Ana Maria dice:

    Como diría Sakhespeare (no sé si lo he escrito bien)….Mejor ser Rey de tus silencios que…esclavo de tus palabras.:-)

  4. Agustín C Piqueres dice:

    Sublime. Por la triste época electoral que muchos van a sufrir y por el día a día, donde la palabra está al borde de su extinción. Son muy peligrosas. Las palabras…benditas y vapuleadas compañeras…

  5. Jani dice:

    Paz, me he quedado helada, cuanta similitud con lo que siento, has puesto en Palabras, algo que he sentido a menudo ultimamente. Gracias.

  6. Karmina dice:

    Efectivamente ……cuantas veces , palabra ..palabra que fácil resulta decirlo o escucharlo …pero para nada cumplirlo, los hechos sí dan certeza , las palabras a veces…ni el viento ya se las quiere llevar ….

  7. Raquel Pérez Cundíns dice:

    De acuerdo contigo Paz…..Las palabras se las lleva el viento…Da igual quien las diga. Son aire….. 🙂

  8. flor dice:

    sencillamente..hermoso..

  9. Parole, parole, parole…!!!

  10. maría avila dice:

    Precioso…………………….

  11. victor jose dice:

    fantastico

  12. victor jose dice:

    como siempre, fantásticos tus relatos, felicidades

  13. marisa dice:

    Precioso como siempre. Yo no quiero palabras que no se cumplen, pero por suerte todavía queda alguno/a que cumple con su palabra; pese a todo; recortes; crisis; maldades; egoïsmo; desamor; aunque a todos no ha pasado alguna vez ser testigos del desintegro de la palabra que nos dieron; quedando en cenizas la amistad que pensabamos tener:

  14. Mariano dice:

    Desacuerdo total. Si no confiamos en la palabra, en que podríamos confiar? es más como te puedes entender si ante una palabra en lugar de escuchar aplicas el tópico de: “las palabras se las lleva el viento”.Probablemente sucede que a veces interpretamos lo que queremos escuchar (prejuicios), a veces distante de lo que el emisor quería expresar.

  15. Pilar Pérez dice:

    Me ha encantado, no lo había leído, es buenísimo Paz , ¿a quien no le ha pasado alguna vez? .

    Las palabras y los sentimientos solo valen un instante.

    Besos preciosa.

  16. Paz Castelló dice:

    Vivimos tiempos donde las hemerotecas, como notarios de lo que se dijo un día, nos devuelven una realidad que poco tiene que ver con las palabras que se pronunciaron un día. A título personal todos hemos sufrido alguna decepción. Pero a pesar de todo yo sigo confiando en la gente y en su palabra. En eso estoy de acuerdo con Mariano. Me alegra que os guste. Saludos para todos.

  17. Antonio José Bosch Senior dice:

    Un día Papá Noel te dio su palabra de que un momento llegaría y “a lo mejor hasta ha llegado” , aunque para llegar al 10 haya que matar al 9.
    Su palabra estaba basada en el mérito bien ganado en la mezcla de un esfuerzo, una ilusión y sobre todo en el saber hacer, sentir, y en el poder de comunicar y .no lo olvidemos, en la esperanza, que a veces tiene que luchar por restar pesimísmo y convertirlo en ilusión
    Cuando nos gusta algo que leemos es porque nos dicen algo que nos gusta oír, o nos despierta de lo que queremos ser y eso también nos lleva a la esperanza. Y cuando llega, nos gusta, y ponemos en marcha el mecanismo de fabricar una nueva esperanza.
    Mi nueva palabra es un deseo y es que siempre te acompañe.
    Yo no tenía tu teléfono , como dices, te lo hubiese dicho antes. Enhorabuena y no olvides mi palabra.

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